Condenado, condenado, ¡CONDENADO MALDITA SEA!
condenado a cargar mil piedras, arraigado a las ideas, enfermo de esta sociedad vil, la cual vomito sale expulsada de mi cuerpo en un acto involuntario de curación, como un malestar necesario para seguir a un bien.
Y vomito, y me limpio, y en mi vómito salen letras, letras que forman palabras, forman gritos,
forman quejas y llantos, forman palabras que no se dijeron, oraciones incompletas y sin forma
evidente, cosas que nadie, nadie puede entender, por que solo yo las entiendo, y me asustan.
